Actualmente la industria alimentaria se enfrenta a lo que se ha descrito como la peor crisis energética de la historia. Según un informe de la FDF, los niveles de confianza dentro del sector están en caída libre.
El Grocer informa de que esta inestabilidad ha sido desencadenada por la guerra en Irán, que ha afectado gravemente la seguridad energética y los costos para los productores.