Las principales marcas mundiales de alcohol han experimentado una caída del 7% en el valor de la marca. Esta caída viene a medida que los niveles de consumo global caen, reflejando un cambio más amplio en los hábitos de consumo.
Según un informe de BeverageDaily, esta tendencia es más prominente en Europa y Norteamérica. El cambio se atribuye en gran medida a un enfoque cada vez mayor en la salud y el bienestar, y más personas eligen moderación sobre los patrones tradicionales de bebida.