General Mills ha anunciado un cambio estratégico en sus prioridades financieras, centrándose en la reducción de la deuda en lugar de en la recompra de acciones. La empresa también mantiene un conjunto estricto de criterios para cualquier posible nueva adquisición.
Según FoodNavigator Europe, esta cautelosa estrategia de capital se complementa con un ambicioso plan para implementar 3.000 millones de dólares en recortes de costos en toda la compañía.