La industria alimentaria y de bebidas se enfrenta a un posible golpe financiero, ya que las restricciones dirigidas por el Estado a las exenciones del SNAP tienen efecto. Según Food Business News, las ventas perdidas podrían ascender a 830 millones de dólares para 2026.
Las restricciones apuntan específicamente a categorías tales como bebidas energéticas, confitería y refrescos. Estas medidas tienen por objeto limitar los tipos de productos que pueden adquirirse mediante programas de asistencia gubernamental.