Nestlé se centra en la sostenibilidad a largo plazo para proteger sus cadenas de suministro de café. La compañía tiene como objetivo evitar incrementos bruscos de precios en marcas principales como Nescafé, estabilizando la producción y apoyando a los cultivadores.
Según FoodNavigator Europe, la estrategia está diseñada para evitar una crisis similar a la que afecta actualmente al mercado del cacao. Al invertir en prácticas sostenibles, la firma espera garantizar un flujo constante de materias primas.