Una organización benéfica pide al Reino Unido que aplique controles más rigurosos en relación con la fórmula infantil. El objetivo es mejorar las normas de seguridad para los consumidores más vulnerables.
Según Food Safety News, la Comisión Europea también está ponderando la posibilidad de introducir pruebas de cereulide más frecuentes para mitigar los riesgos.