Las exportaciones británicas de alimentos y bebidas han sufrido un golpe significativo, con volúmenes que se hundieron a una baja de diez años durante el primer trimestre de 2026. La disminución se atribuye en gran medida al impacto de los aranceles estadounidenses.
Según datos de la FDF, según informó The Grocer, estas barreras comerciales están creando retos sustanciales para los productores que intentan llegar a los mercados estadounidenses.