Las autoridades sanitarias han rastreado una cepa persistente de Listeria hasta una planta de queso ubicada en Brentwood, Nueva York. La investigación revela que dicha cepa se detectó por primera vez en un paciente en marzo de 2023, aunque la fuente permaneció desconocida durante años.
Según Food Industry Executive, la conexión con la planta se estableció finalmente después de que una familia en Brentwood enfermara en mayo de 2026. Este descubrimiento ha dado lugar a un importante esfuerzo de retirada de productos para prevenir nuevas infecciones.