Las intensas olas de calor y las sequías en toda Europa han acaparado las noticias este verano, dejando al descubierto la vulnerabilidad de los cultivos alimentarios esenciales ante el cambio climático.
Según FoodNavigator Europe, esta presión sobre la producción no es un fenómeno nuevo. Materias primas como el café y el cacao ya han sufrido impactos significativos durante varios años.