Las autoridades de Japón han flexibilizado oficialmente los requisitos de etiquetado de alimentos para los productos procedentes de las zonas afectadas por el terremoto de Kumamoto de 2026. La medida tiene como objetivo ayudar a la recuperación de la cadena de suministro alimentario tras el desastre.
A pesar de la flexibilidad en el etiquetado, los funcionarios han subrayado que la seguridad alimentaria sigue siendo la máxima prioridad. Según FoodNavigator Europe, el gobierno está garantizando que los estándares de seguridad se mantengan estrictamente mientras esté vigente esta exención.