Canadá ha introducido una serie de aranceles de represalia dirigidos contra Estados Unidos, que afectan específicamente a las industrias alimentaria, agrícola y siderúrgica. Estas medidas forman parte de una disputa comercial más amplia entre ambos países.
Según FoodNavigator Europe, la medida ha puesto de relieve una creciente división entre diversos grupos del sector sobre cómo abordar las negociaciones comerciales y el actual conflicto arancelario. Las nuevas restricciones colocan a los exportadores estadounidenses en una posición difícil mientras se adaptan al cambiante panorama comercial.