El lanzamiento de un nuevo producto alimentario es un proceso complejo en el que pequeños errores pueden provocar fallos importantes. Según Food Dive, los cambios en las recetas suelen generar efectos en cadena que repercuten en las especificaciones, las declaraciones y las etiquetas de los productos.
Cuando los datos de los productos no están correctamente alineados, las empresas corren el riesgo de lanzar artículos con información inexacta. Esta falta de coordinación puede dar lugar a problemas regulatorios o a la necesidad de realizar costosas retiradas de productos.