Smithfield Foods prevé una pérdida operativa en el tercer trimestre de entre 70 y 90 millones de dólares estadounidenses para su división de cerdo fresco. Según Food Business Africa, este descenso se debe a una combinación de la caída de los precios del cerdo vivo y la reducción del valor de los cortes de cerdo, lo que está presionando los márgenes del sector.
A pesar de las dificultades en el sector de la carne fresca, la empresa anticipa que su negocio de carnes procesadas seguirá siendo rentable, en un momento en que los patrones de gasto de los consumidores se mantienen cautelosos.