Diversos profesionales de la medicina advierten que el margen de tiempo para tratar algunas infecciones bacterianas se está agotando. Un informe reciente de Food Safety News destaca una escasez crítica de tratamientos alternativos para patógenos específicos.
Esta tendencia es especialmente preocupante en el caso de las bacterias transmitidas por los alimentos, donde la eficacia de los antibióticos tradicionales está disminuyendo. La falta de opciones médicas viables representa un riesgo significativo para la salud pública.