Sri Lanka ha implementado su primera política nacional de seguridad alimentaria, lo que supone un giro significativo hacia un enfoque preventivo de la inocuidad alimentaria. La iniciativa fue desarrollada por el Ministerio de Salud y Medios de Comunicación a través de la Unidad de Administración de Control de Alimentos.
Según Food Safety News, la política se creó con el apoyo de la FAO y se centra en seis ejes principales, entre los que se incluyen la mejora de los estándares alimentarios y el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia.
El nuevo marco prioriza los controles basados en el riesgo para proteger mejor la salud pública y mejorar la calidad general de los sistemas alimentarios del país.