Las autoridades sanitarias han identificado un nuevo brote de E. coli relacionado con el consumo de queso de leche cruda. La contaminación ha provocado múltiples contagios, lo que ha despertado preocupación sobre la seguridad de los productos lácteos no pasteurizados.
Según Food Safety News, el brote ha afectado de manera desproporcionada a los niños pequeños, ya que más de la mitad de los pacientes son menores de cinco años.