Las personas que dejan de usar medicamentos de GLP-1 suelen recuperar una proporción significativa del peso que perdieron, lo que abre una posible nueva frontera para la innovación alimentaria, según FoodNavigator Europe.
Los productos diseñados para ayudar a mantener el peso podrían cubrir ese vacío. Sin embargo, la creciente popularidad de las pastillas de GLP-1 podría llevar a más consumidores a considerar la medicación como una solución permanente en lugar de una intervención temporal.