La inflación anual de los alimentos ha alcanzado su punto más bajo en un año. Según datos de The Grocer, la tasa disminuyó al 2,7% durante la primera semana de mayo, frente al 3,1% registrado en abril.
A pesar de la buena oferta de precios, el British Retail Consortium ha emitido una advertencia de que esta trayectoria descendente puede no ser sostenible a largo plazo.