Los principales productos alimenticios mundiales se enfrentan a diversos niveles de riesgo a medida que se intensifica el cambio climático. Mientras que algunos cultivos están probando más resistentes, otros están bajo severa presión de cambiar los patrones climáticos.
Según FoodNavigator Europe, el cacao se identifica como extremadamente vulnerable. En cambio, la soja está mostrando un nivel más alto de resiliencia a estos cambios ambientales.
El informe destaca que el sector alimentario debe priorizar las estrategias de mitigación para proteger la producción de trigo, arroz, maíz, azúcar y aceite de palma contra los peores impactos de un planeta calentador.