La FDA era consciente de deficiencias operacionales en plantas extranjeras responsables de producir fórmula infantil, según un informe de Food Safety News. Estas instalaciones han estado vinculadas a un brote de botulismo que abarca múltiples estados.
Las revelaciones plantean cuestiones relativas a la supervisión de los proveedores internacionales y el calendario de las intervenciones reglamentarias para proteger la salud infantil.