La ciudad de Nueva York está estudiando la implementación de tiendas de comestibles públicas, una medida que podría alterar significativamente el panorama minorista para las marcas de bienes de consumo empaquetados (CPG). Esta iniciativa tiene como objetivo crear una alternativa respaldada por el gobierno a los supermercados tradicionales.
Según FoodNavigator Europe, la propuesta plantea varias cuestiones críticas sobre qué categorías de productos serán aptas para la venta. Las marcas también podrían enfrentarse a nuevos retos en cuanto a las estructuras de precios y a la forma de competir en este entorno minorista único.