A pesar de la consolidada reputación del Reino Unido como una nación amante del té, la bebida aún no ha experimentado un cambio cultural similar al auge del café de especialidad. Una investigación encargada por Birchall Tea y realizada por YouGov indica que el consumo de té sigue estando impulsado, en gran medida, por hábitos arraigados.
Según el informe compartido por BeverageDaily, el té aún no ha alcanzado ese «momento café» decisivo que elevaría su estatus a través de tendencias modernas o la innovación artesanal. Mientras que el café ha evolucionado hasta convertirse en una elección de estilo de vida, el té se sigue percibiendo principalmente como una cuestión de rutina.