El consumo actual de sodio en EE. UU. es significativamente superior a lo recomendado por las directrices sanitarias. Según Food Safety News, los niveles medios de ingesta superan en casi un 50 % el límite recomendado.
Para abordar este problema de salud pública, se están implementando nuevos objetivos de reducción de sodio. Estas medidas pretenden reducir la cantidad total de sal presente en la dieta estadounidense.