Una nueva propuesta legislativa conocida como Ley FRESH está causando un revuelo sobre cómo se regulan los aditivos y productos químicos alimentarios. El proyecto de ley se centra en la revisión y evaluación de la FDA para ingredientes seguros y saludables, en un debate entre la supervisión federal y las reglas estatales.
Según Food Safety News, la controversia se centra en si las regulaciones federales deben superar las leyes estatales. Esto incluye posibles cambios en las prestaciones modificadas de GRAS y la gestión de ingredientes químicos en el suministro de alimentos.