La inteligencia artificial está empezando a remodelar el sector de alimentos y bebidas moviéndose más allá de la hipócrita teórica en aplicación práctica. La tecnología se utiliza actualmente para acortar los plazos de investigación y desarrollo y automatizar varias posiciones de fábrica.
Según FoodNavigator Europe, este cambio ejerce una presión significativa sobre los empleos en toda la cadena de producción. El impacto se siente tanto en ambientes especializados de laboratorio como en la planta general.