McCormick trabaja para alcanzar un objetivo de ahorro de 300 millones de dólares tras su combinación con el negocio alimentario de Unilever. Sin embargo, el logro de estas metas depende en gran medida de que la empresa solucione primero sus sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP).
Según Food Industry Executive, la fusión es actualmente un desafío de sistemas y datos más que una historia de marca. Los costes de integración ya han afectado al rendimiento financiero de la empresa, y los informes del segundo trimestre muestran una reducción de los beneficios diluidos por acción.