Nueva Zelanda está trabajando para ampliar su presencia global en la industria de alimentos y bebidas. Si bien el país es ampliamente reconocido por su producción láctea, existe un impulso estratégico para ganar prestigio con otras exportaciones.
Según FoodNavigator Europe, el objetivo es diversificar la gama de productos que gozan de reconocimiento internacional, reduciendo así la dependencia exclusiva de los lácteos.