El volumen de ventas de comestibles en Estados Unidos continúa cayendo a medida que los cambios en la elegibilidad del programa SNAP afectan los hábitos de consumo. Según FoodNavigator Europe, estas modificaciones están acelerando el descenso del volumen general en todo el sector.
Los compradores están orientando cada vez más su gasto hacia productos básicos y establecimientos minoristas de menor precio. También se observa una tendencia notable de consumidores que optan por marcas blancas o económicas para gestionar sus presupuestos.