Una nueva tendencia de bienestar conocida como "sardinemaxxing" está impulsando un repunte en la popularidad del pescado en conserva. Los consumidores recurren cada vez más a las sardinas para aumentar su ingesta de nutrientes esenciales, específicamente las vitaminas A, B y D.
Según FoodNavigator Europe, esta tendencia se alinea con movimientos más amplios de salud y bienestar. Este cambio en los hábitos alimenticios ha planteado interrogantes sobre si el aumento de la demanda global afectará el suministro de este pequeño pez.