Si bien la inflación alimentaria parece estar estabilizándose, las empresas de productos de consumo empaquetados se enfrentan a una nueva ola de presión financiera. Datos recientes indican que, aunque los precios generales de los alimentos se han mantenido estables, los costes de producción subyacentes están aumentando.
Según FoodNavigator Europe, los datos del IPP de agosto revelan un incremento en los costes de insumos esenciales. Estos incluyen cereales, semillas oleaginosas y embalajes, además del aumento de los gastos de combustible diésel y fletes.
Este incremento de los costes indirectos sugiere que las empresas de alimentación y bebidas podrían enfrentarse pronto a una presión significativa en sus márgenes, incluso cuando la inflación minorista parece moderada.