El interés por las cervezas y sidras sin alcohol o con bajo contenido alcohólico ha experimentado un crecimiento masivo recientemente. Esta tendencia está impulsada, en gran medida, por la evolución de las consideraciones sociales y un mayor enfoque en la salud personal.
Según Food & Beverage Asia, muchas de estas bebidas se elaboran mediante métodos similares a la elaboración de cerveza convencional. Esto significa que el equipamiento esencial, específicamente los intercambiadores de calor, sigue siendo una pieza crítica del proceso de producción para garantizar que se preserve el sabor mientras se reduce el contenido de alcohol.