Las retiradas de alimentos y bebidas están suponiendo una enorme carga financiera para las empresas del Reino Unido. Según una investigación encargada por la empresa tecnológica Balloon One, el coste medio de un solo proceso de retirada asciende ahora a casi 550.000 libras esterlinas.
El estudio, realizado durante julio y agosto de 2026, también analizó la rapidez de la trazabilidad de los productos. Los datos publicados por Food Safety News indican que, en el Reino Unido, se tarda de media varias horas en localizar los artículos afectados.
Esta eficiencia contrasta con la de Estados Unidos, donde el mismo proceso suele tardar desde varios días hasta varias semanas en completarse.