Cargill ha introducido tecnología de inteligencia artificial diseñada para reducir el volumen de carne que termina en contenedores de residuos. La iniciativa se centra en desviar cantidades significativas de producto de vuelta a la cadena alimentaria.
Como informó el Portavoz, esta medida aborda la cuestión más amplia de los desechos alimentarios, más allá de los simples desechos domésticos para hacer frente a las deficiencias sistémicas en la producción y distribución de carne.