Nuevos datos sugieren que las personas de edad en Escocia experimentan tasas más elevadas de intoxicación alimentaria en comparación con grupos de edad similares en otros países. Los resultados ponen de relieve una vulnerabilidad específica dentro de la población mayor en relación con las infecciones transmitidas por alimentos.
Según Food Safety News, la investigación ha sido utilizada por Food Standards Scotland (FSS) para comprender mejor quién está más en riesgo. Esta información permite que la agencia identifique a los más propensos a sufrir síntomas graves.
El FSS se propone utilizar estas ideas para adaptar su mensajería de salud pública. Al apuntar a grupos de alto riesgo con mayor eficacia, la organización pretende reducir la incidencia de enfermedades entre los ancianos.