Diversos investigadores han señalado la necesidad de ampliar la lista de peligros asociados a las fórmulas infantiles en polvo. Tras los recientes casos de enfermedad, los expertos sugieren que las esporas de Clostridium botulinum y la toxina cereulida deben reconocerse ahora como riesgos pertinentes.
Según un informe de Food Safety News, la ingestión de esporas clostridiales que producen la neurotoxina botulínica puede provocar botulismo infantil. Además, la producción de cereulida se ha vinculado a la fabricación de aceite de ácido araquidónico, que se utiliza como ingrediente opcional en algunas fórmulas.