Los supermercados han experimentado un notable incremento de sus ingresos debido a que los aficionados se abastecieron para la Copa del Mundo. Según un informe de The Grocer, las ventas en caja aumentaron un 4,4 % el mes pasado.
Esta ola de consumo pone de relieve el impacto de los grandes eventos deportivos en los hábitos de los consumidores, lo que ha supuesto una bonanza sustancial para el sector alimentario.