La industria alimentaria se enfrenta a una importante escasez mundial de suero de leche, una proteína muy valorada por su versatilidad. Según FoodNavigator Europe, Estados Unidos ha visto cómo su capacidad de producción ha sido absorbida casi en su totalidad por su propio mercado interno, dejando a otras regiones luchando por satisfacer la demanda.
Los fabricantes dependen del suero no solo por su contenido proteico, sino también por propiedades funcionales críticas. Estas incluyen su capacidad para actuar como aglutinante y emulsionante en diversos productos alimenticios.
A medida que se reduce la oferta de esta proteína estrella, la industria busca ahora alternativas viables que puedan replicar estos beneficios técnicos esenciales.