Waitrose ha observado un cambio sorprendente en los hábitos de consumo: los clientes buscan platos reconfortantes de invierno incluso mientras persisten las olas de calor. El supermercado sugiere que la dieta típica de verano está perdiendo su atractivo.
Según un informe de The Grocer, el minorista cree que los compradores sufren de «fatiga del feta». Esta tendencia indica un descenso en la popularidad de las ensaladas de verano convencionales en favor de platos más contundentes y calientes.