La industria de la lechuga se enfrenta a una oleada de críticas tras una serie de denuncias formales. Según Food Safety News, se han enviado siete cartas independientes en un periodo de quince días.
A pesar del volumen de correspondencia, ninguna de estas cartas ha recibido una respuesta pública. Esta falta de comunicación ha puesto de manifiesto las crecientes tensiones dentro del sector.