Las medidas preventivas de seguridad alimentaria suelen verse como un gasto, pero el impacto financiero de los brotes es mucho más grave. Según un artículo de Food Safety News, la carga económica de las enfermedades transmitidas por alimentos supera con frecuencia el coste de los programas de seguridad.
El USDA ha informado que la Cyclospora le cuesta a los Estados Unidos aproximadamente 5,3 millones de dólares anuales. Esta cifra supera significativamente los 4,5 millones necesarios para mantener ciertos programas de seguridad, y los costes de la temporada de verano actual ya han sobrepasado ambas cantidades.