Nuevos hallazgos del sector sugieren que las tres cuartas partes de los menús de las escuelas secundarias no cumplen con los estándares alimentarios establecidos. Los datos ponen de relieve una brecha significativa entre los requisitos nutricionales y la oferta real proporcionada a los estudiantes.
Según un informe de The Grocer, estas infracciones son especialmente comunes durante el desayuno y los recreos. Algunos ejemplos de productos no conformes incluyen la venta de dulces de marca y patatas fritas.