La industria de alimentación y bebidas atraviesa un periodo de ajuste a medida que aumenta la adopción de los fármacos GLP-1. Estos medicamentos están alterando significativamente los hábitos alimentarios y de consumo de la población.
Según un informe de FoodNavigator Europe, cinco expertos del sector han compartido sus perspectivas sobre el impacto a largo plazo de estos tratamientos. El análisis se centra en cómo pueden adaptarse las empresas a un mercado donde la supresión del apetito es cada vez más frecuente.