Los proveedores de alimentos pueden afrontar facturas más elevadas de diésel, embalaje y transporte, incluso cuando los indicadores de precios de los alimentos que siguen los compradores se mantienen prácticamente estables. Este desajuste puede dificultar las negociaciones de precios.
Food Industry Executive destaca las cláusulas de precios vinculadas a índices como una forma de proporcionar a ambas partes la misma cifra verificable. Este enfoque puede ofrecer una base más clara para los ajustes de precios acordados.