Las hojas de menta fresca y el zumo de lima forman el corazón aromático de este emblemático clásico cubano. Como alguien que ama descubrir sabores globales, encuentro que el equilibrio entre el dulzor y los cítricos de un Mojito es absolutamente brillante para las tardes cálidas. El secreto reside en machacar suavemente; el objetivo es liberar los aceites esenciales sin triturar las hojas dentro de la bebida.
Dominando el machacado
Combine el azúcar de caña y la lima antes de añadir el ron blanco para asegurar una textura suave. Siempre recomiendo dar un ligero golpe a la menta decorativa contra la mano para despertar su aroma. Verter el club soda frío sobre hielo picado crea un acabado fresco y efervescente que te transporta directamente a un patio de La Habana. Es una bebida sencilla pero sofisticada que cualquiera puede dominar, independientemente de su habilidad en la cocina.
Ingrediente