La avicultura industrial está contribuyendo a la propagación de Campylobacter, identificada como la causa bacteriana más frecuente de las enfermedades transmitidas por los alimentos.
Según un informe de Food Safety News, científicos del Instituto Ineos Oxford han estado analizando cómo evolucionan estas bacterias. Sus hallazgos indican que el entorno específico del pollo como huésped puede fomentar el desarrollo de cepas con mayor probabilidad de infectar a los seres humanos.