El sector de alimentos y bebidas en el Reino Unido se enfrenta a una considerable inestabilidad, y más del 80% de los fabricantes esperan aumentar sus precios. Esta tendencia pone de relieve la presión constante sobre los costos de producción en toda la industria.
Más allá de los precios, la fuerza de trabajo también está en riesgo. Según una encuesta de la FDF, reportada por Just Food, un tercio de las empresas están planeando actualmente implementar recortes de trabajo.