Si bien las tendencias mundiales muestran una disminución de las fusiones y adquisiciones, la industria alimentaria estadounidense está demostrando ser una excepción. La actividad de inversión sigue siendo constante en la región.
Según Food Business News, esta resiliencia se debe en parte a un cambio en la forma en que las empresas tienen precio. Las valoraciones se ven ahora más realistas que las figuras infladas vistas hace varios años, haciendo ofertas más atractivas para los compradores.