El pastel de nata se está transformando rápidamente de un tradicional regalo portugués en una sensación de panadería mundial. Esta tendencia es evidente en varios sectores, incluyendo el servicio de alimentos y el comercio minorista, ya que la demanda de tartlet de custard sigue subiendo.
Destacando este crecimiento, la cadena de Santa Nata con sede en Londres celebró recientemente un hito importante al alcanzar 10 millones de ventas. Según Bakery y Snacks, este logro subraya el boom más amplio de la pastelería en la etapa global.