Los exportadores indios de plátanos están luchando contra el aumento del deterioro de la fruta tras el cierre del estrecho de Ormuz. Esta interrupción ha prolongado los tiempos de envío, dejando los cargamentos perecederos vulnerables durante los trayectos más largos.
Según Food Business Africa, la industria se ve obligada a adaptar sus tecnologías de conservación. Estas actualizaciones son necesarias para garantizar que los productos puedan resistir la volatilidad de las rutas comerciales mundiales y la inestabilidad geopolítica.