Aunque la mayoría de la gente asocia la lechuga exclusivamente con ensaladas frías, calentar estas hojas puede transformar la experiencia del paladar. Preparar la lechuga como un plato caliente ofrece una textura y un perfil de sabor distintos a los de las hojas crudas.
Según un informe de Salon Food, cocinar la lechuga no solo es posible, sino delicioso. Es una opción ideal para quienes prefieren evitar las ensaladas frías en este momento.